GRITO-PADRES-Grito de Independencia

El otro grito de Padrés

GRITO-PADRES-Grito de IndependenciaEl problema mayor del gobernador Guillermo Padrés no son los efectos de la catástrofe ambiental en la cuenca del Río Sonora, si no que la crisis que tiene a su administración en la picota nacional, es por la reciente millonaria inversión en infraestructura hidráulica en su rancho.

Es artificiosa la fuente del berrinche del mandatario estatal contra el Gobierno Federal, al colgarse de la urgencia de atención a las comunidades afectadas por el derrame tóxico y más bien esa circunstancia la está usando como salvavidas mediático y burbuja distractora a la investigación en proceso sobre la legalidad de su presa y los orígenes de los recursos financieros aplicados para su construcción.

Insistimos. El derrame contaminante y la estrategia para el control de daños es una cosa y otra cosa es la presa, pozos, plantíos de nogal, reservorios, sistemas de riego de última tecnología y demás, revelaciones que detonaron la crisis en las relaciones entre el gobernador y la Federación, agravada por el sabotaje irresponsable al proceso de pacificación de la tribu yaqui con la detención de Mario Luna.

El problema del mandatario estatal no es el mismo de los más de 22 mil sonorenses que habitan la contaminada cuenca del Río Sonora cuando ya se operan soluciones de fondo para enfrentarla; su problema es demostrar que su presa es legal y que las inversiones en su rancho también lo fueron, y el otro problema no menos complicado, enfrentar las consecuencias del abuso de poder que subyace en su embestida en contra de la etnia más emblemática de esta entidad, todo con el fin de distraer a la opinión pública.

Esa es la cruda realidad que enfrenta un gobernador ya víctima inminente de su desaseo y corrupción como funcionario público y quien primero con la complicidad de Felipe Calderón en la presidencia y luego por los consensos indispensables que requería Peña Nieto para su programa reformador, hizo literalmente lo que le vino en gana, aunque es obvio que su patente de impunidad se agotó.

Patético el abordaje de los corifeos asalariados por el gobierno de Sonora, en cuyos bordados editoriales y sesudas consideraciones con chispazos de regionalismo ramplón, evitan mencionar siquiera lo de la presa “El Maleante” y se concretan a pretender hacer creer al respetable de que las diferencias con el Gobierno federal se deben al derrame tóxico.

Y más patético aún el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, quien además de tampoco hacer alusión a las evidencias de corrupción e ilegalidades de su compañero de partido en Sonora, opta por invocar al respeto a la soberanía del Estado, como si tal soberanía significara un territorio donde una pandilla de mafiosos pueda hacer lo que le dé la gana.

Por lo pronto, Padrés fracasó en su intentona de meter en el mismo carril la problemática de comunidades del Río Sonora con el de sus problemas por la corrupción de él y su familia y todo indica que también se va estrellar con su intentona de criminalizar la lucha de la tribu yaqui en contra del acueducto El Novillo.

Por cierto, todo indica que va muy avanzada la inspección de la presa ya tan famosa construida en el también famoso rancho Pozo Nuevo y sin lugar a dudas en pocos días habrá mucho qué escribir a casa cuando en dicha indagatoria intervienen ya áreas como la Función Pública, el SAT, la Auditoría Superior de la Federación, dejando en el aire la pregunta respecto a qué si se concluye que esa construcción fue ilegal, alguien cometió ilícitos y ese alguien debe ser castigado.

De hecho, la reunión que sostuvo este lunes con Alfonso Navarrete Prida, secretario del Trabajo y presidente de la comisión federal especial para atender el problema causado por el Grupo México, es la más palpable demostración del desempate entre ambos temas y que el rescate del Río Sonora y sus comunidades es un propósito ajeno a la catástrofe inminente para la presa en el Rancho Pozo Nuevo y en sí para la administración padrecista.

Incluso, de acuerdo a gráficas y reportes de dicho encuentro informan que Padrés lucio incómodo y sin su tradicional forzada sonrisa y el funcionario federal fue recíproco en ese lenguaje corporal y se entiende, porque en estos días no es cualquier cosa compartir presidium con el cuestionado gobernador de Sonora.

En este ambiente de crispación se realiza la tradicional celebración del Grito de Independencia y así como en pasadas ediciones y ante el riesgo de la repulsa popular, en torno a la sede del Poder Ejecutivo de Sonora se montó un operativo paramilitar y lo que antes fue una fiesta popular donde los gobernadores convivían con la gente incluso con recorridos entre la multitud, el oficialismo panista de Sonora la convirtió en un festejo exclusivo para invitados especiales a través de la estructura del PAN y de la nómina de burócratas de confianza.

Este lunes prácticamente se instauró un estado policiaco en torno al llamado Centro Cívico del Estado, con vallas de control y al menos cuatro filtros de seguridad con apoyos de perros entrenados, francotiradores y desde temprano, la infiltración de agentes vestidos de civil, como prevención a convocatorias lanzadas a través de redes sociales para manifestar su rechazo mediante una megamentada y un sonoro “Fuera Padrés” por las trapacerías de quien obviamente no tiene la calidad moral para vitorear a los héroes que nos dieron patria.

Ya en la ceremonia del grito el año pasado, para eludir tales manifestaciones, el gobernador salió al balcón una hora y media antes de lo que marca la tradición e incluso la televisora oficial Telemax, trasmitió un video del mismo acto pero del 2010.

Está por verse el que el blindaje al Palacio de Gobierno, Palacio Municipal y la Plaza Zaragoza haya soporta la presión ciudadana reunida para expresar su hartazgo por tanta ratería del oficialismo panista, tal como reza en la convocatoria para ejercer el derecho a la manifestación de manera pacífica y en familia, para en bola hacer valer el orgullo de ser sonorenses decentes.

La cita es a las siete y media de la tarde para mediante pancartas y cartulinas recordar por supuesto la presa, la desaparición del Fondo de Pensiones del Isssteson, el desastre en educación y salud y también en el transporte público, el robo del agua, entre otros temas que exhiben la corrupta incompetencia de este gobierno.

Como ven, las desatinadas políticas públicas del oficialismo panista de Sonora están dando fruto y Padrés paga las consecuencias por sus estrategias de odio y de confrontación, porque también se anuncia una caravana de apoyo hasta la Plaza Zaragoza en apoyo al líder de las autodefensas de Michoacán José Manuel Mireles, encarcelado en Hermosillo, sin descartar que dicho foro también se aproveche para exigir la libertad del líder yaqui Mario Luna.

Por supuesto retacamos estos Entretelones antes de esos eventos y de plano si bien no sentimos para nada el que no seamos admitidos en el área VIP de ese ceremonial del Grito, sí lamentamos no sumarnos a la manifestación ciudadana, ya que en nuestro caso la tormenta Odile ha sido una disuasión muy efectiva por aquello de que al Río San Miguel se le ocurra sacar agua.

De hecho ni intento hicimos para darnos la vuelta por el rumbo y nos quedamos con la idea de que además de las hitlerianas medidas en contra de los ciudadanos, la lluvia podría limitar la asistencia a un acto que con este gobierno perdió toda esencia cívica.

Y valiera más que los uniformados y civiles encargados de cuidar al ratero en torno al Palacio de Gobierno y en la Plaza Zaragoza no cometan excesos en contra de la gente, porque esa sería la gota que derrame el vaso.

En fin ya se saben los catastróficos efectos del huracán “Memo” por territorio sonorense y ante eso las prevenciones ya son tardías, no así en el caso de Odile, que tratándose de fenómeno natural los ciudadanos tenemos la ventaja de prepararnos y evitar perjuicios en nuestras personas y familiares, así como en nuestros bienes.

Y en esas andan por rumbos de Cajeme en donde se espera pegue fuerte el meteoro o sus remanentes, aunque temprano el alcalde Rogelio Díaz Brown adelantaba que seguía firme la ceremonia del Grito mientras su equipo de trabajo desplegaba por todo el municipio tareas preventivas que aminoren los efectos entre los ciudadanos, sin que sepamos si más tarde se haya acordado la suspensión.

Vamos a ver si el remojón del citado meteoro no frustra lo que en Ciudad Obregón sí es una verdadera fiesta popular y permite seguir degustando el buen sabor que dejó el resumen de las acciones y los hechos que “El Roger” expuso en su II informe el pasado sábado ante una multitud que sabe de las batallas del munícipe ante el permanente boicot y nula solidaridad del gobierno estatal panista.

En Guaymas al parecer si se canceló el grito y los eventos cívicos anunciados para este martes, toda vez que a media tarde de este lunes ya se sentían los efectos del fuerte oleaje en la zona costera, acompañado de intensas precipitaciones y por lo visto, el alcalde Otto Claussen decidió no exponer a la gente, en función del acuerdo tomado por los integrantes del Consejo Municipal de Protección Civil.


Escrito por: Samuel Valenzuela @SamValor
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