Roberto Romero Lopez

Réquiem por el Nuevo Sonora

Roberto Romero LopezAmigos Sonorenses, comparto con ustedes esta precisa columna de Arturo “Chapo” Soto, que tiene información muy interesante, que marcara la tendencia para lo que se nos viene próximamente,

Pues ora sí que éramos muchos y parió la abuela, sería el resumen de lo que ocurrió ayer en Sonora, donde el único lugar sobre el que llueve y tupido, es sobre el Palacio de Gobierno. A sus inquilinos no les alcanzan los dedos para tapar goteras y filtraciones. Rayos y centellas.

Por la mañana, en un desayuno con integrantes de la Mesa Cancún que preside el empresario transportista, de la comunicación y las ventas en canal, Carlos ‘Kaly’ Rodríguez, se juntaron el dirigente estatal del PRI, Alfonso Elías Serrano, la Secretaria General, Natalia Rivera y el delegado en Sonora de ese partido, Raúl Mejía.

Ahí documentaron con datos y cifras, números y gráficas, la mega transa con la que el gobierno del estado, a través del Fondo de Operaciones y Obras Sonora SI, que hasta hace poco tutelaba Enrique Martínez Preciado, compró 440 hectáreas de terrenos en el noroeste de Hermosillo, pagándolos a un sobre precio 10 veces superior a su valor catastral.

Que esos terrenos se compraron con sobreprecio, sólo para esconder contratos privados mediante los cuales se pagaron otras tantas hectáreas, hoy a nombre de distinguidos nuevos ricos del ya no tan nuevo Sonora.

Así, desde el gobierno, se asegura el futuro de la Mafilia con la propiedad sobre una extensión en la que se pueden construir al menos 20 mil viviendas; se cambia la orientación del desarrollo urbano hacia esa zona donde no sólo estaría el parque industrial, sino el seguro abastecimiento de agua a través del Ramal Norte.

El negocio es redondo y no se le invierte un solo peso de la bolsa propia, sino que todo se paga con recursos del erario. Una chulada. En el imparcial, cuando se denunció este caso, fueron censurados los nombres de un par de involucrados, ya que son parte de la Mafilia, pero esa es otra historia.

Dato para apuntar en la agenda de todos. En ese desayuno, Alfonso Elías enfocó todas las baterías contra Javier Gándara Magaña. Lo acusó de ser uno de los principales responsables en este atraco; de ser un ‘lacayo’ (así lo llamó) de Guillermo Padrés y subrayó que como tal, es desde ya el candidato oficial del PAN al gobierno del estado.

Esto no es anecdótico. Marca una intención clarísima del PRI, para fijar como su objetivo al empresario que hasta hoy, ha venido construyendo su candidatura a partir de una aparente ‘sana distancia’ del padrecismo. En los días por venir se observará más claramente cómo arreciarán las críticas hacia el señor Gándara Magaña.

Mientras eso ocurría, la Suprema Corte de la Nación asestaba un nuevo golpe a eso que Guillermo Padrés quiso proyectar como su principal fuente de legitimidad una vez en el gobierno, pero que en cinco años se convirtió, gracias a sus asesores políticos y mediáticos, en la fábrica de clavos para su ataúd político: el Acueducto Independencia.

Los magistrados de la SCJN desecharon, dejaron sin materia la solicitud de amparo promovida por el ayuntamiento de Hermosillo, y abrieron la posibilidad para que la autoridad federal, en este caso la CONAGUA, cierre la llave del Acueducto Independencia.

El gobierno del estado podría apelar, como lo hizo el año pasado, a promover un ‘movimiento social de resistencia y denuncia’ que acuse al PRI y a los ‘enemigos del progreso’, de encabezar una cruzada para dejar sin agua a la capital del estado.

Algunos capitanes del sector empresarial, que el año pasado fueron obligados a suscribir esa campaña a través de un ‘movimiento social’ denominado RAP (Responsabilidad Agua y Paz), sin embargo, ya no se encuentran muy convencidos de la conveniencia de abrirle fuego al gobierno federal. Sobre todo porque el gobierno estatal los ha dejado colgados de la brocha, metafórica y literalmente.

Especialmente porque ayer mismo, el gobierno federal envió una señal muy clara en el sentido de que el reagrupamiento de sus 49 delegados en Sonora, se encuentran bajo el mando de la Secretaría de Gobernación, que tutela en el nivel federal Miguel Ángel Osorio Chong, y acá en el estado, Adolfo García Morales.

No hay titubeos ni recovecos. La señal es clara: el gobierno federal ha puesto la mira en el cochinero administrativo y político que el gobernador de Sonora ha provocado, y ya les metieron la lupa. Cada pasito que den, en adelante, se van a topar con la respectiva respuesta. Y a veces no será amable.

La muestra la dio el delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Javier Hernández Armenta, que ayer mismo salió para desmentir tajantemente al gobernador Padrés Elías, quien en la víspera acusara al gobierno federal de ser el causante de la falta de obra pública en Sonora.

No. Javier Hernández, que es una cachora muy apedreada y desde luego, muy evasiva a las pedradas, de ahí que hasta hoy no le han atinado a una, salió con papelitos en la mano, para comprobar que el gobierno del estado se chingó en todos los recursos federales ministrados en 2013, sin comprobar en qué los gastó. Salvo el ‘puente deprimido’ en Hermosillo, el resto de las obras que tuvieron recursos federales ese año, no han comprobado gastos.

Y para 2014, el gobierno federal no ha suscrito convenios para asignación de nuevos recursos. Y bueno, no puede hacerlo tampoco, porque para acceder a nuevos presupuestos, debe comprobar gastos. Y eso no lo ha hecho.

Para completar el cuadro, en el Congreso local se hizo pública una grabación de audio en la que aparentemente se escucha al secretario de Gobierno de Guillermo Padrés, Roberto Romero López, adoctrinando a los diputados del PAN y convenciéndolos de que tanto la Contraloría estatal, como el ISAF, han exonerado a los funcionarios del nuevo sonora, y a sus diputados, de cualquier responsabilidad en el caso de los 600 millones de pesos ‘perdidos’ entre el Fondo para la Modernización del Transporte (FEMOT) cuando lo encabezaba el señor Víctor Alcaraz (otro cartujo de la Mafilia).

Desde luego, el señor Eugenio Pablos Antillón, titular del ISAF, negó ayer mismo, en una reunión con diputados a la que no asistieron algunos panistas, que exista tal acuerdo. De hecho, Pablos Antillón es otro de los que no van a comprometer una vida de ejercicio profesional serio y honesto, frente a tantas trapacerías.

En esa reunión de la Comisión de Vigilancia del ISAF, se acordó “invitar” al multicitado secretario de Gobierno, Roberto Romero López, para que aclare los presuntos acuerdos verbales con Pablos Antillón, encaminados a la exoneración en el caso de los misteriosos 600 millones de pesos ‘perdidos’ entre el FEMOT y la Secretaría de Hacienda.

No me extiendo más, aunque quedan temas en el tintero, pero concluyo: frente a un gobierno estatal cada vez más desarticulado en sus prácticas y su discurso, el gobierno federal viene por todo, con gente que sí le entiende a eso de la gobernabilidad como premisa, y el sacrificio de algunas piezas menores, entre las que se incluyen, por ejemplo, líderes de sindicatos nacionales o, por qué no, gobernadores.

Aguas. Los diletantes de la política, la alternancia y la transa, ya se toparon con los profesionales. Sálvese quien pueda.

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