La gira del doctor Campillo por el Hospital General

Amigos les comparto esta gran columna de un periodista que debe de ser medido de la cabeza al cielo, Arturo “El Chapo” Soto de El Zancudo. ¡Tan buena esta que a Pacasso el creador de “Mario Netas” y de “Terapia Intensiva” le gusto!

La gira del doctor Campillo por el Hospital General

Por: Arturo Soto Munguia

#metirodelacamillaPara que el ocupadísimo lector, la atareadísma lectora de El Zancudo optimice sus tiempos esta mañana, y no se desgaste leyendo en otros medios la información sobre la gira que esta mañana de martes habrá de realizar el doctor Bernardo Campillo por el Hospital General, acompañado de diferentes medios de comunicación, le adelantamos aquí la primicia.

Hermosillo, Sonora (13 de Marzo de 2014).- El Secretario de Salud Berardo Campillo García encabezó hoy un nutrido contingente de periodistas que pudieron constatar con sus propios ojos (de los periodistas, no del doctor), las excelentes condiciones en que presta sus servicios el Hospital General del Estado de Sonora, después de una inversión histórica e inédita para subsanar el daño ocasionado por administraciones anteriores.

Desde la entrada, todos los periodistas fueron trasladados en sillas de ruedas por los pasillos del hospital, para evitar el riesgo de un resbalón o simplemente para facilitarles el recorrido, tal y como ocurre con todos los pacientes que llegan al nosocomio buscando atención médica.

“Hemos adoptado este sistema de traslado, muy común en hospitales privados de las mejores ciudades del país y del extranjero, para evitar que los pacientes y visitantes al hospital corran el riesgo de sufrir algún percance durante su estancia, y luego tengamos que subirlos a una camilla desde la cual se tiren al piso y luego nos balconeen en el programa del Luis Alberto Medina”, explicó sonriente el doctor Campillo, mientras regalaba flores y sonrisas a los felices pacientes y familiares de los mismos, que le lanzaban porras y confeti a su paso.

Como se sabe, abundó, durante el gobierno de Guillermo Padrés Elías se han invertido cantidades que si bien no son históricas, por lo menos son inéditas en el sistema hospitalario, de modo y manera que, si bien se han presentado algunos problemillas con la atención a pacientes, esto se debe a la gran demanda que tienen nuestros servicios, especialmente entre internos del CIMA y la Clínica San José, que a veces abarrotan nuestras salas de espera reclamando la atención pronta, amable y eficiente que no encuentran en aquellos hospitales.

El área de Urgencias del Hospital General, ejemplificó el doctor Campillo, tiene los mejores estándares de calidad en el país, y si ustedes, queridos amigos de la prensa, encuentran alguna semejanza con un campamento de guerra, es porque estamos probando un plan piloto con el cual capacitamos a nuestro personal para que responda bien bajo situaciones extremas, que gracias a Dios hasta ahora no se han presentado.

-Bueno, pero esa persona que está tirada en el piso, así como en agonía y pataleando, ¿es parte del plan piloto?-, preguntó Johnny Senada, el sagaz reportero del prestigiado portal www.massmoches.com

“No, en realidad ese es uno de los que rara vez logran burlar nuestros filtros de seguridad, disfrazados de pacientes, pero en realidad son emisarios de un pasado que no acaba de irse; enemigos del progreso y beneficiarios de administraciones anteriores, que no asimilan la derrota de 2009”, respondió sereno el doctor Campillo, mientras contestaba una llamada informándole sobre la necesidad de su presencia en la próxima subasta de caballos pura sangre.

-Oiga, pero le tronó macizo el cráneo cuando se tiró de la camilla-, increpó la no menos suspicaz reportera Ynvi Dente, de la muy escuchada cadena Radio Grafía.

“Eso pasa con frecuencia, cariño, pero es sólo el afán protagónico de quienes no le entienden a esto de la alternancia, y creen que todavía viven al cobijo de administraciones anteriores”, dijo con seductora voz el doctor Campillo, mientras acariciaba el cabello de una anciana de sonrisa congelada por el rigor mortis, y giraba instrucciones a policías disfrazados de enfermeros para que la llevaran al área de desechos hospitalarios.

Mientras médicos y enfermeras le hacían vallas, aplaudían y colgaban sobre su cuello coloridos collares de flores, el doctor Campillo caminaba sonriente hasta el área de quirófanos.

“Aquí -explicaba a los reporteros con didáctica dicción-, es donde se practican las cirugías. Todos están cerrados porque en estos momentos se atienden todos y cada uno de los casos programados”.

-Pero, ¿y esas cucarachas que están saliendo bajo la puerta?-, cuestionó el aguerrido columnista de Diario Temiento, Carlos R. Hatero.

“Bueno, eso sólo prueba que el Hospital cumple con todos los protocolos internacionales de seguridad e higiene, para garantizar la asepsia total en nuestros quirófanos”, respondió, seguro el doctor Campillo, mientras hacía señas con la mano para que sacaran por otro pasillo a una señora que iba con las tripas de fuera, y a la que Ynvi Dente no pudo fotografiar porque como su nombre lo indica, no vio ni madres.

-Pero bueno, no se fijen en minucias, conminó el doctor Campillo, ahora les voy a mostrar lo último en tecnología que hemos adquirido gracias al gobierno transparente, honesto y de resultados que encabeza el gobernador Guillermo Padrés: el acelerador lineal, una joya de la tecnología de punta que…

-Oiga, ¿ese es el que compraron con un sobreprecio de 60 millones de pesos?, preguntó Rosario Otero, prestigiado periodista al que sus colegas llaman de cariño Chayo Otero.

“Bueno, en realidad, no tengo aquí los números ni los datos, pero con gusto se los hago llegar en un sobre mañana mismo”, respondió el doctor Bernardo Campillo, mientras apresuraba el paso rumbo a otras áreas del hospital.

-Oiga, doctor, ¿y el área de quemados para cuándo estará funcionando?, se atrevió a interrogar la intrépida reportera de origen japonés, Niveo Nadita.

“Bueno -respondió el doctor Campillo, siempre atento a las preguntas de la prensa y a su teléfono inteligente en el que le reportaban los resultados del último Derby-, esta es un área en la que hemos puesto especial cuidado, ya que el deseo del gobernador Guillermo Padrés es que no se repita una tragedia como la del 5 de junio de 2009, cuando las administraciones anteriores no estaban preparados para atender casos de ese tipo.

-Oiga, doctor, pero esta área está prácticamente desolada, sin equipo, sin personal, sin nada -, se animó a increpar el veterano periodista México-portugués Rosario Imecallo, a quien todos sus colegas llaman con afecto “Mi Chayo y me callo”.

“Bueno -dijo con paciencia digna de Job, el doctor Campillo-, lo que pasa es que no hemos recibido instrucciones, hasta ahorita, de incendiar algún lugar donde se guarden documentos comprometedores, pero en cuanto Roberto Romero nos gire la instrucción, tengan por seguro que no dejaremos un solo peso del presupuesto, sin dedicarlo a la pinta de bardas culpando a las administraciones anteriores de la nueva tragedia.

-Doctooooooooooooooor -dijo su asistente con voz de los monitos de Terapia Intensiva-, es hora de que concluya la gira…

“¿Por qué?”, respondió el doctor Campillo, con melodiosa y tranquila voz, “si apenas le ando agarrando sabor a esto de afianzar el buen gobierno de Guillermo Padrés en materia de salud”, mientras confirmaba con sus veterinarios que gracias a Dios, todos sus caballos gozaban de cabal salud y estaban listos para correr por el camino ganador…

PD. En la banqueta del Hospital General, Diana Coronado está sentada con un gran signo de interrogación en la cabeza, preguntándose por qué el gobierno de Sonora ordenó ‘levantar’ a los indigentes a los que ayudaba con alimentos.

Sonora Qué Herida…


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